|
|
Divine Word MissionariesPeace, Justice and Integrity Of Creation |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
JPIC
|
El impacto del cambio climático en nuestra vidaIntroducción: Este folleto pretende brindar información clara sobre el tema del cambio climático y el calentamiento global, así como algunas herramientas que te permitan ubicar este tema en tu ámbito local, regional y nacional. Esperamos que este folleto te permita comprender mejor la complejidad del tema y la necesidad de actuar para salvar nuestro planeta. Incluimos algunas fuentes bíblicas y teológicas que pueden ser utilizadas para trabajar con grupos y comunidades, así como algunos Recursos para tu educación y formación permanente. Este folleto no es la respuesta al cambio climático y el calentamiento global pero, algunas veces, el simple hecho de saber dónde buscar información es un paso importante para iniciar la tarea. Este folleto intentará responder a las siguientes preguntas:
¿Qué es cambio climático y calentamiento global?Las actividades humanas están alterando la composición química de la atmósfera, al aumentar la emisión de los gases que producen el efecto invernadero –principalmente bióxido de carbono, metano y óxido nitroso. Debido a su capacidad para captar calor, estos gases están provocando un calentamiento excesivo de la Tierra. La energía solar determina el clima y las condiciones atmosféricas del planeta, así como la temperatura de su superficie; por su parte, la Tierra también emite energía que regresa al espacio. Los gases atmosféricos que producen el efecto invernadero captan parte de la energía saliente, reteniendo calor del modo en que lo hacen los cristales de un invernadero. Sin este "efecto invernadero" natural, las temperaturas serían mucho más bajas de lo que son ahora, y la vida tal y como la conocemos no sería posible. De hecho, es gracias a los gases que producen el efecto invernadero que la temperatura promedio de la tierra es de 15 ºC / 60 ºF. A pesar de lo anterior, cuando aumenta la concentración atmosférica de dichos gases pueden surgir problemas. Desde los inicios de la revolución industrial, las concentraciones atmosféricas de bióxido de carbono se han incrementado casi un 30%, las de metano han aumentado más del doble y las de óxido nitroso han aumentado alrededor de un 15%. Estos incrementos, por su parte, han acrecentado la capacidad de la atmósfera terrestre para captar calor. ¿Por qué están aumentando las concentraciones de gases que producen el efecto invernadero? Los científicos suelen creer que el uso de combustibles fósiles y otras actividades humanas son la causa principal del aumento de bióxido de carbono y otros gases.
La mayoría de los estudios sobre calentamiento global coinciden en que nos enfrentamos a un aumento inevitable de la temperatura terrestre y consideran el cambio climático ya ha empezado. En diciembre de 1997 y diciembre de 2000, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), integrado por más de dos mil científicos internacionales, nos brindó un panorama de la problemática actual:
¿Cuál es la causa del calentamiento global?El calentamiento global ocurre cuando aumenta la concentración atmosférica de ciertos gases, conocidos como gases que producen el efecto invernadero, a causa de las actividades humanas e industriales. El más importante de estos gases es el bióxido de carbono (CO2), liberado en la atmósfera como un producto derivado del uso del carbón, el petróleo y el gas; su concentración en la atmósfera también aumenta a causa de los incendios forestales y la deforestación. Otro de los gases que provocan el efecto invernadero, el óxido nitroso, es producto de las emisiones vehiculares e industriales, mientras que las emisiones de metano son causadas por actividades tanto industriales como agrícolas. Los clorofluorocarbonos (CFC), además de ser gases que provocan el efecto invernadero por su elevado potencial para generar calentamiento global, también afectan de manera importante la capa de ozono; sin embargo, en la actualidad están controlados en base al Protocolo de Montreal. El bióxido de carbono, los clorofluorocarbonos, el metano y el óxido nitroso son gases contaminantes que se acumulan en la atmósfera y captan el calor del sol, ocasionando el calentamiento del planeta. Aunque los océanos y las plantas capturan grandes cantidades de bióxido de carbono, su capacidad se ha visto rebasada por las emisiones. Esto quiere decir que, cada año, se incrementa la cantidad atmosférica acumulada de gases que producen el efecto invernadero, acelerándose así el calentamiento global. En los últimos cien años, el consumo mundial de energía se ha incrementado notablemente. Por lo menos el 70% de la energía es consumida por los países desarrollados, y el 78% de esa energía proviene de combustibles fósiles. Esto genera un gran desequilibrio, quedando algunas regiones muy empobrecidas mientras otras cosechan enormes beneficios. Si bien las fuentes de energía renovable (como el sol, el viento, el agua) podrían desempeñar un papel muy importante en la reducción del uso de combustibles fósiles, los fondos invertidos en esta área siguen siendo extremadamente bajos en comparación con los fondos destinados a los combustibles fósiles y la energía nuclear, tanto en los países desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo. La deforestación, al reducir la absorción de bióxido de carbono por los árboles, es responsable del 20% del incremento en las emisiones de este gas, además de alterar los ciclos locales climáticos e hidrológicos, y afectar, así, la fertilidad de la tierra. Para evitar las dañinas consecuencias del cambio climático, debemos actuar para estabilizar el nivel atmosférico actual de clorofluorocarbonos lo antes posible; de acuerdo con el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), esto implicaría reducir las emisiones de clorofluorocarbonos en un 50%. A continuación mencionamos algunos de los impactos negativos que podemos esperar si no hacemos algo pronto: Consecuencias:
Preguntas para reflexionar:
¿Qué dice nuestra tradición de fe?Para ser admisible, una teología efectiva necesita fundamentarse en el conocimiento científico de la inmensidad y complejidad del universo. San Buenaventura, siguiendo la experiencia de San Francisco, elaboró una teología de la Sacramentalidad de la Creación, es decir, las huellas de Cristo en el mundo creado. El mundo está colmado de la presencia de Dios; todas las cosas creadas son un signo y una revelación del Creador, que deja su sello en todas partes. La destrucción deliberada de cualquier parte de la creación implica desfigurar la imagen de Cristo, presente en todo lo creado. Cristo no sólo sufre cuando se violan los derechos de las personas y se las explota, sino también cuando se profanan los mares, los ríos y los bosques. Cuando la creación es percibida como sacramental, como manifestación y camino hacia Dios, nos vemos obligados a transformar nuestra relación de dominación y poder con los otros por una relación de reverencia y respeto. ¿Por qué los religiosos debemos preocuparnos e involucrarnos en las cuestiones ambientales?La tierra tiene una enorme capacidad para soportar la presión que ejercemos sobre ella, pero no puede seguir haciéndolo indefinidamente sin que eso implique una amenaza para la futura supervivencia de la humanidad. Como religiosos, tenemos la posibilidad de hacer algo. El mensaje pontificio Paz con Dios creador, Paz con toda la creación (1º de enero de 1990), dedicado exclusivamente a cuestiones ambientales y de desarrollo, declara que "los cristianos, en particular, descubren que su cometido dentro de la creación, así como sus deberes con la naturaleza y el Creador forman parte de su fe." (no. 15) El mundo de Dios nos urge a considerar no sólo la justicia social, es decir, la existencia de relaciones justas entre las personas, sino también la justicia ecológica, que implica relaciones justas entre los seres humanos, otras creaturas y la Tierra misma. La creación se entiende actualmente como una comunidad de seres interconectados el uno con el otro y con el Dios trinitario. La integridad ecológica es una parte esencial de todas las tradiciones religiosas, además de un tema importante sobre el cual se pueden promover el diálogo, la colaboración y el entendimiento mutuo. Las iglesias y los grupos interreligiosos están muy involucrados en la cuestión del cambio climático. En el ambiente ecuménico que prevalece hoy en día, debemos buscar a los otros cristianos y a los no cristianos que trabajan en este tema. Este es el reto que enfrentamos hoy:
Nuestra tarea, como hombres y mujeres religiosos, consiste en contemplar la belleza y la presencia de Dios en todas las cosas. Semejante contemplación debe guiarnos a una metanoia, o conversión del corazón, que es el punto de partida para responder a la crisis que nuestro planeta, nuestra casa, la creación de Dios, enfrenta en los inicios del nuevo milenio. Nuestra respuesta dependerá del lugar donde vivamos. Para aquellos que viven en sociedades y países caracterizados por el consumismo y los valores materialistas, las formas de vivir en armonía con la creación pueden diferir de las de aquellos que viven en sociedades y países en los que difícilmente existen las condiciones básicas indispensables para vivir una vida digna. Preguntas para reflexionar
Hacia una ética ambiental cristianaElementos importantes de una ética solidaria son:
Una ética ambiental adecuada combinará las estrategias para el desarrollo económico con las del equilibrio ecológico.
Al reconocer lo “Otro” como algo independiente y valioso, debo modificar mi comportamiento para manifestar mi respeto a eso otro. La reducción de todas las creaturas no-humanas a la categoría de seres con valor instrumental ha llevado a una degradación ambiental masiva. La visión de la Sagrada Escritura, San Francisco, Hildegardo de Bingen y muchos otros místicos, nos sugiere que la creación tiene una dimensión moral independiente, pues toda criatura es amada en su existencia por Dios.
El bienestar de los océanos, los bosques, la atmósfera, los animales y las especies vegetales es una preocupación que va más allá de los estados nacionales y sus gobiernos, pues los temas ambientales nos obligan a redefinir el bien común en términos globales. Cuando consumimos nuestros recursos más rápidamente de lo que pueden reproducirse, o agotamos los recursos no renovables sin preocuparnos por las necesidades de las generaciones futuras, estamos robándoles su patrimonio. Leonardo Boff se refiere a la humanidad como la conciencia de la tierra, reflexión que nos ayuda a re-evaluar la interconexión existente entre todo lo creado. Aunque la persona humana tiene una posición especial y desempeña un papel único en el plan general de Dios para el universo, no puede existir largo tiempo si no se relaciona de una manera saludable con lo que le rodea; la persona humana necesita la creación para sobrevivir, pero la creación no necesita de la persona humana. Es necesario desarrollar estructuras capaces de proteger el ambiente global. Esto implica desarrollar y apoyar instituciones internacionales como las Naciones Unidas y tratados internacionales como el Protocolo de Kyoto.
¿Qué podemos hacer AHORA?La verdadera integridad ecológica sólo se logrará con el esfuerzo conjunto en beneficio de todos. La "crisis ambiental" es, esencialmente, una crisis de valores, de ahí la necesidad de un cambio de actitud que nos permita ver el mundo de otra manera. Además de los cambios que podemos hacer en nuestro estilo diario de vida, es importante que trabajemos por cambiar las políticas en los niveles nacional e internacional. Esto implica hacer un llamado a la conversión ecológica (cf. Juan Pablo II, 17 de enero de 2001), para profundizar nuestra comprensión del cambio climático y las cuestiones ecológicas. La educación es muy necesaria, no sólo para alertar a las personas sobre los factores que amenazan el planeta, sino también sobre el misterio que subyace a su propia existencia. En base a lo anterior, ¿qué podemos hacer los religiosos? A continuación presentamos algunas ideas:
Tanto individual como comunitariamente, podemos… ¡practicar las tres “R’s”!Reciclar…
Reducir…
Recordar…
Para la reflexión y la oraciónTe sugerimos que, después de la lectura de este folleto, te reúnas con la comunidad o con tus amigos para reflexionar y hacer una oración comunitaria. Prepara algo sencillo para tu oración… un tazón de agua, una vela, un poco de tierra. Llamado a la oración:"En la actualidad, el cuidado del medio ambiente es un llamado a respetar a toda la Creación y a garantizar que las actividades humanas, al transformar la tierra, no destruyan el equilibrio dinámico que existe entre todas las cosas vivas que dependen de la tierra, el aire y el agua para su propia existencia. El tema ambiental se ha convertido en el eje de la reflexión social, económica y política, a causa, precisamente, de la creciente degradación, que suele golpear mucho más severamente a los sectores más vulnerables de la sociedad. El riesgo del cambio climático y el aumento de los desastres naturales cuestionan el rumbo actual de la sociedad moderna. No podemos permanecer indiferentes ante la creciente brecha que separa a ricos y pobres, así como tampoco ante el consumo excesivo de los recursos del planeta y la pérdida de especies." Card. François Xavier Nguyen Van Thuan, Presidente del Consejo Pontificio de Justicia y Paz. Oremos juntos el Salmo 148,1-10. Momento de silencio para reflexionar en las siguientes preguntas:
Llamado a la acción: ¿Qué acciones concretas vas a emprender para responder a tu preocupación por el calentamiento global? Oración final
Para mayor información, para profundizar en los temas y saber qué puedes hacer: Selección de páginas web y otros recursos (muchos con la información en varios idiomas)
Recursos en diferentes idiomasAlemán:
Francés:Español:Sagradas Escrituras: Documentos de la Iglesia sobre Ecología Mensaje de la Jornada Mundial por la Paz de Juan Pablo II (1 de enero 1990): Paz con Dios Creador, paz con toda la Creación
Fechas de celebraciones sobre la Ecología y el Ambiente
|