Dia Mundial del SIDA
Con este material para una celebración de la Palabra adjunto también la
carta (en portugués) que escribieron los obispos de África en
conmemoración del Día Internacional del Sida.
Tal vez podamos rezar de manera especial durante el tiempo de Adviento
por los enfermos y sus familias.
Que tengan una buena preparación de Navidad, del Dios hecho hombre
Miguel Heinz svd
Mantengamos la promesa
Celebración para el primer domingo de Adviento tras el Día Mundial del
SIDA
En 2006, el Día Mundial del SIDA (1 de diciembre) es un viernes. Esta
liturgia se basa en el texto del primer domingo de Adviento (3 de
diciembre), pero puede que las iglesias elijan celebrar este día una
semana antes (Cristo Rey, 26 de noviembre) o el mismo 1 de diciembre.
Preparación musical
Saludo
Himno
Una persona acerca una cesta con cajas de pastillas vacías. O podría
haber una persona con una cesta de cajas de pastillas y varias personas
con las manos vacías. Puede acompañarse esta representación con una flauta
u otro instrumento que interprete la primera parte de “OH ven, OH ven,
Emmanuel”.
Lamento
El lector toma una de las cajas de pastillas vacías.
Dios de esperanza, ¿cuándo llegará el día en que todas las personas que viven con sida tengan acceso al
tratamiento, cuidados y apoyo que necesitan para vivir una vida
fructífera?
Si puede haber un segundo lector, él o ella tomarán otra caja de
pastillas vacía.
¿Cuándo llegará el día en que ningún recién nacido entre en este mundo
ya infectado porque su madre no pudo obtener las drogas antirretrovirales
que previenen la transmisión del VIH de madre a feto?
¿Cuándo llegará el día en que los niños no tengan que ver morir a su
padre porque no hay enfermeros para administrarle su medicación?
Lector 1 ¿Cuándo mantendrán los gobiernos sus promesas?
Lector 2 ¿Cuándo mantendrán los líderes sus promesas?
Lector 3 ¿Cuándo mantendré yo la promesa de amar al prójimo como a mí
mismo?
Lector 1 ¿Cuándo mantendrás tú, Dios, tu promesa de justicia y derecho?
Se vuelca la cesta con cajas de pastillas en el altar.
Respuesta cantada ¡Oh, ven! ¡Oh, ven, Emmanuel!
Lector 2 ¿Oyes a los solitarios, que sufren en el exilio,
el llanto de una niña que nunca conocerá la mano de su padre,
la súplica de un adolescente obligado a criar a sus hermanos y
hermanas,
la desesperación de una abuela con diez nietos a los que alimentar
para quienes sólo existe pérdida, dolor, promesas vacías?
Lector 1 ¿Cuándo mantendrán las compañías farmacéuticas sus promesas?
Lector 2 ¿Cuándo mantendrán los médicos y enfermeros sus promesas?
Lector 3 ¿Cuándo mantendrán los donantes sus promesas?
Lector 1 ¿Cuándo mantendrás tú, Dios, tus promesas de que tu pueblo
será salvo?
El lector agarra un par de cajas de pastillas y las lanza con ira en
una dirección que no comporte peligro.
Lector 3 ¿Puedes ver la sombra oscura de la muerte,
las hijas que se venden para comprar comida,
los que se preocupan por lo que ocurrirá a sus hijos,
los que lloran en la noche aguardando la redención?
Lector 1 ¿Cuándo mantendrán los pastores y sacerdotes sus promesas?
Lector 2 ¿Cuándo mantendrán las iglesias sus promesas?
Lector 3 ¿Cuándo mantendré yo mi promesa?
Lector 1 ¿Cuándo mantendrás tú, Dios, tus promesas de que tu pueblo
habitará seguro?
El lector tira al suelo algunas de las cajas de pastillas de la mesa
del altar.
Respuesta cantada
Lectura del Antiguo Testamento: Jeremías 33:14-16
[14]Se acerca ya el momento, dice Yahvé, en que cumpliré la promesa
que hice a la gente de Israel y a la de Judá: [15]En esos días, haré
nacer un nuevo brote de David que ejercerá la justicia y el derecho en el
país. [16]Entonces Judá estará a salvo, Jerusalén vivirá segura y llevará
el nombre de «Yahvé es nuestra justicia».
Salmo 25
Lectura de la carta: 1 Tesalonicenses 3:9-13
¿Cómo podríamos dar suficientemente gracias a Dios por ustedes y por la
gran alegría que nos hacen sentir ante Dios?.Noche y día le pedimos con la
mayor insistencia que nos permita volver a verlos y completar lo que
todavía falta a su fe..Quiera Dios, nuestro Padre, y Jesús, nuestro Señor,
prepararnos el camino para ir a visitarlos. Que el Señor los haga crecer
más y más en el amor que se tienen unos a otros y en el amor para con
todos, imitando el amor que sentimos por ustedes.
Que él los fortalezca interiormente para que sean santos e
irreprochables delante de Dios, nuestro Padre, el día que venga Jesús,
nuestro Señor, con todos sus santos.
Lectura del Evangelio: Lucas 21:25-31
Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y por
toda la tierra los pueblos estarán llenos de angustia, aterrados por el
estruendo del mar embravecido. La gente se morirá de espanto con sólo
pensar en lo que va a caer sobre la humanidad, porque las fuerzas del
universo serán sacudidas..Y en ese preciso momento verán al Hijo del
Hombre viniendo en la Nube, con gran poder e infinita gloria.«Cuando se
presenten los primeros signos, enderécense y levanten la cabeza, porque
está cerca su liberación.»Y Jesús propuso esta comparación: «Fíjense en la
higuera y en los demás árboles..Cuando echan los primeros brotes, ustedes
saben que el verano ya está cerca..Así también, apenas vean ustedes que
suceden las cosas que les dije, sepan que el Reino de Dios está cerca.
Sermón
Himno
Durante el himno, las cajas de pastillas vacías se pasan por toda el
grupo.
Confesión y perdón
Llamamiento a la confesión
“Las personas quedarán sin aliento por el temor y la expectación de las
cosas que sobrevendrán en la tierra”, dice Jesús. Sin embargo, en vez de
erguirnos, levantar la cabeza y señalar la redención que se acerca, con
frecuencia dejamos que el miedo nos supere, y sucumbimos a las
preocupaciones de esta vida. No nos damos cuenta de la cercanía del reino
de Dios y dejamos que se aflijan nuestros corazones. Nos vaciamos del
espíritu de Dios, de la palabra de Dios.
Con una caja de pastillas vacía, guardamos silencio, permitiendo que
Dios se dirija a cualquier miedo, pecado que viva en nosotros.
Silencio
Oración de confesión
Dios misericordioso,
te confesamos que estamos atrapados en las redes del pecado y no
podemos liberarnos.
No hemos abundado en amor unos para con otros.
No hemos abundado en amor hacia quienes viven con VIH o SIDA.
No hemos mantenido las promesas que te hicimos.
Perdónanos y libéranos para estar atentos a tu voluntad.
Llénanos de tu Espíritu,
para que nuestro mundo pueda ver que tu redención está cerca a través
de Jesucristo. Amén.
Respuesta cantada
Señor, ten piedad
Palabras de perdón
La promesa de Dios no está vacía.
Dios llega al corazón nostálgico con redención.
Desde siempre, proclamamos que Cristo Jesús vino a salvar a los
pecadores.
Él nos ha dado una nueva vida, llena, rebosante, libre.
El cielo y la tierra pasarán, pero sus palabras no pasarán. Tenemos su
promesa. Él nos conducirá a la vida eterna. Amén.
El saludo de la paz
Señor Jesús, has venido para que tuviéramos vida y para que la
tuviéramos en abundancia. Necesitamos tu infinita misericordia para la
paz.
Sin comida en la mesa ni dinero para enviar a los niños a la escuela ni
pagar las facturas médicas, la paz se escapa por la ventana.
El VIH, el SIDA y todo tipo de enfermedades y desempleo también pueden
destrozar nuestra paz. Cuando se pervierte la justicia y la corrupción
enriquece a unos pocos a costa de las masas, la paz se escurre entre los
dedos de quienes gobiernan.
Oramos, por tanto, Señor, para que dotes a quienes ocupan puestos de
confianza, poder y autoridad de la sabiduría que proviene de ti con el fin
de que el modo en que gobiernan la familia, la comunidad, la institución y
el estado nos haga experimentar tu paz y gracia. Entonces, toda la nación
te oirá decirles: “Soy el Señor que trae la paz”.
Bendición
Algunas ideas para continuar utilizando la caja de pastillas durante el
Adviento
Una posibilidad sería que los asistentes se llevaran a casa las cajas
de pastillas y las trajeran más tarde durante el Adviento o en Navidad con
un donativo para un proyecto relacionado con el SIDA.
En vez de un donativo, se podrían devolver las cajas de pastillas con
oraciones para los que viven con SIDA o están infectados.
Pueden decorarse las cajas de pastillas que los asistentes se llevan a
casa para que formen parte de la decoración navideña de la iglesia, o para
ponerlas en el árbol de Navidad, una vez las traigan de vuelta. También
pueden colocarse junto a oraciones dedicadas a las personas que viven con
VIH.
Otra opción sería colocar la caja de pastillas en el hogar junto a la
corona de Adviento o las velas para que sirva de centro de oración durante
este período.
Para el segundo domingo de Adviento, el tema podría estar relacionado
con la preparación del camino del Señor en tiempos de SIDA. ¿Qué cosas
prácticas pueden hacer las comunidades locales para recibir al Cristo que
viene? ¿Quiénes nos animan ya a ir al desierto y cumplir la voluntad de
Dios?
Para el tercer domingo de Adviento, podríamos preguntarnos qué nos
diría Juan el Bautista que debemos hacer en un tiempo de SIDA para dar
frutos de arrepentimiento. Con mucha frecuencia, se reprocha a las
personas con VIH que deben arrepentirse de supuestos pecados del pasado.
Pero, ¿tendría también Juan el Bautista palabras para las compañías
farmacéuticas, para los líderes del gobierno y de la iglesia, para
nosotros, cristianos corrientes que intentamos llevar vidas fieles? Podría
haber una ofrenda de tarjetas postales a quienes ocupan puestos de poder,
o cartas a los periódicos que lleven la voz de Juan el Bautista a quienes
no siguen adelante con las promesas hechas.
El cuarto domingo de Adviento con la salutación de María y Elizabet,
ambas embarazadas, sería un buen momento para lidiar con la manera en que
las iglesias locales podrían ayudar a las madres con Sida para que no
contagien el virus a sus bebés aún no nacidos. Los científicos han
encontrado la forma de impedir el contagio. No obstante, aún no hemos
encontrado los medios ni la voluntad necesaria para evitar que estos niños
tengan el virus desde el momento de su primer llanto.
Preparado por la Alianza Ecuménica de Acción Mundial
www.e-alliance.ch. Agradecemos
especialmente al Rev. Terry MacArthur la preparación de esta liturgia.
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