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Misioneros del Verbo DivinoNuestra Misión ante el 2000 |
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Informes Provinciales para el XV Capítulo GeneralPresentación
Publicaciones SVD
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VIETNAM1. Condiciones generales del paísVietnam, al igual que los otros países que conforman el sud-este asiático, puede ser considerado una de las cunas de la humanidad y uno de los focos más antiguos de la civilización humana. Ha sido crucevía de pueblos que emigraron del norte y del oeste, punto de encuentro de naciones e idiomas.Sobre todo el influjo del norte penetró profundamente en el país y, así, el confucianismo y el budismo mahayana han llegado a ser parte del carácter vietnamita. La población de Vietnam asciende a los 74 millones. El grupo racial 'viet'
representa más o menos el 85% de todos sus habitantes. Junto a él hay
otros 50 o más grupos étnicos (thai, khmer, chinos, nung, hmong, bahnar,
sodang, cham, etc. etc) que constituyen la gran comunidad nacional
vietnamita. Desde tiempo inmemoriales han vivido juntos dentro del mismo
marco geografico y han desarrollado una herencia cultural común de muchas
variaciones regionales. De este modo, cada grupo posee su propio estilo de
vida y sus rasgos culturales. Durante más de 800 años, Vietnam estuvo sometida al imperio chino (112-938 p.C). A partir del siglo XVI, la presencia de los europeos propició la rivalidad entre los reinos locales en beneficio de la expansión colonial. Desde 1885 Francia ejerció su protectorado sobre Tonkín y Annam. En 1945 fue proclamada la independencia, pero recién en 1954, después de la Conferencia de Ginebra, abandonaron las últimas fuerzas de ocupación francesa el territorio vietnamita. El país quedó dividido. Siguió la trágica etapa de la guerra de Vietnam que costó al país alrededor de 3 millones de muertos. Con la retirada de los norteamericanos y caída de Saigon, en 1976, Vietnam obtuvo su reunificación bajo el gobierno comunista de Hanoi. Alrededor del 20% de la población vive en centros urbanos. Hanoi, capital de la República Socialista de Vietnam, en el norte del país, tiene una población de 2.154.000 habitantes. Fue fundada en 1010 por el rey Ly Thai To quien quiso establecer la capital nacional en el gran delta del río Colorado. Desde 1902 a 1945 fue la capital de Indochina francesa. Ho Chi Minh City, conocida anteriormente con el nombre de Saigon, tiene una población de unos 4 millones. Su fundación data de hace 3 siglos. Durante el período colonial francés fue el centro administrativo de Cochinchina. 2. La Iglesia en VietnamEl primer contacto de Vietnam con el cristianismo se produjo allá por 1530. Sin embargo, la evangelización propiamente dicha comenzó con la llegada del célebre jesuita francés Alejandro de Rhodes, en 1627. El organizó un instituto de catequistas. A estos catequistas se debe la conservación de la fe durante los largos períodos de sangrienta persecución en los siglos siguientes. Ya en 1630 hubo una primera prohibición del cristianismo. Alejandro de Rhodes fue expulsado del país. Desde su exilio sugirió a la Propaganda Fide en Roma el envío de algunos obispos con el fin de iniciar la creación de un clero autóctono. Siguió un período de violentas persecuciones con centenares de mártires. Gracias a su sangre derramada en suelo vietnamita, el cristianismo adquirió, por así decirlo, carta de ciudadanía inalienable en el país. Actualmente la Iglesia está estructurada en 3 arquidiócesis y 22 diócesis sufragáneas con 2.122 parroquias. Seis seminarios, autorizados en su funcionamiento por el Gobierno, garantizan la continuidad y la expansión de las actividades pastorales. En 1995 había 2.213 sacerdotes (1.888 diocesanos y 325 religiosos), 624 religiosos varones y 6.189 religiosas. Después de Filipinas, India, China e Indonesia, Vietnam cuenta con la Iglesia más numerosa y vigorosa en Asia. Los católicos vietnamitas, conforme a estadísticas de la Santa Sede, son hoy unos 5.920.000. Los protestantes no alcanzan los 200.000. Frente a esta minoría cristiana, el 60% de la población adhiere a las prácticas religiosas del budismo. La Iglesia católica manifiesta una notable vitalidad, no obstante las trabas que aún encuentra dentro del actual ordenamiento político del país. Aprovecha todos los espacios posibles de libertad que le permite el régimen. Las mayores dificultades que encuentra en su relación con el Estado surgen del control que éste ejerce en la nominación de obispos y en la fijación de cuotas de estudiantes que desean ingresar en los seminarios o ser admitidos a las órdenes sagradas. Aunque se advierte una lenta apertura de parte del gobierno, aún queda un largo trecho que recorrer hasta poder hablar de libertad religiosa. 3. Contactos de la SVD en VietnamDesde hace varias décadas, la congregación ha mantenido relaciones de fraternal comunicación con el instituto vietnamita de los Hermanos de San José. Dichas relaciones se han profundizado gracias al aporte de otros hermanos nacidos en Vietnam que hoy se desempeñan en diferentes partes del mundo. La congregación de los Hermanos de San José fue fundada en 1926 por Jean Sion (1890-1991), sacerdote del Seminario de Misiones Extranjeras de París y más tarde obispo de una de las diócesis de Vietnam. Mons. Sion murió en Francia en 1981. Fue un fundador que supo trasmitir a su obra un fuerte sentido del amor de Dios y del servicio a los más pobres. El instituto, de derecho diocesano, vivió intensamente las dolorosas alternativas que han marcado la historia de Vietnam en las últimas décadas. Las vivió con el impulso y fuerza espiritual de su espiritualidad centrada en el Sagrado Corazón de Jesús, en María, mujer de fe y humildad, en San José, bajo cuya protección, según dijo Jean Sion, "los Hermanos no tienen nada que temer", y en San Pablo, patrono del servicio misionero de la congregación. La comunidad cuenta hoy con unos 60 religiosos profesos (sacerdotes, Hermanos en votos y novicios). Esperanzador es el número de jóvenes que cursan sus estudios para poder agregarse a sus filas. La casa-madre se halla en Nha-Trang. Desde allí, poco a poco van extendiendo su radio de acción hacia otras diócesis. Sus actividades benéficas favorecen a la niñez necesitada de educación y promoción, a los leprosos, a los adultos mediante la catequesis y la atención pastoral parroquial. Impulsados por el sentido de comunión universal que encuentran en la Iglesia católica miran hoy con gran interés más allá de las fronteras de Vietnam.
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