Misioneros del Verbo Divino

Nuestra Misión ante el 2000


Informes Provinciales para el XV Capítulo General


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1999


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LA PROVINCIA DE PORTUGAL

1. Situación general del país

Geográficamente, Portugal, junto con España, se encuentra en el extremo más occidental de Europa. Este hecho ha marcado toda nuestra historia, así como la formación de nuestra conciencia. Europa ha estado lejana; durante siglos estuvimos en conflicto armado con España. Mientras tanto se desarrolló una fuerte conciencia nacional en la lucha contra los árabes y en la expansión marítima, que llevó a los portugueses a América, África y Asia. El llamado "Imperio Colonial Portugués" nos implantó en todos los continentes e hizo de Lisboa un centro comercial de primera magnitud durante los siglos XVI y XVII. Desde hace casi 800 años tenemos las actuales fronteras.

Este trasfondo permite comprender, en cierta medida, los momentos álgidos de nuestra actividad misionera. La constitución de colonias o de simples puestos de avanzada comerciales obligaba a la Iglesia a un esfuerzo de evangelización de los pueblos contactados y de asistencia a los colonizadores. De acuerdo con la mentalidad del tiempo, la evangelización acompañó a Ia colonización. Se trataba de difundir la fe y el Imperio: con una mano se llevaba la cruz y con la otra la espada.

Cuando llegó la SVD a Portugal (Tortosendo 1949) en el inmediato postguerra y antes del Vaticano II se encontró con vestigios de ese gran Imperio y de su mentalidad misionera. No fue fácil para nuestros pioneros en Portugal penetrar en este mundo cultural. Otros institutos misioneros, llegados antes y más cercanos al pueblo y a nuestra mentalidad, consiguieron una inculturación más rápida y eficaz.

Con la pérdida de las últimas colonias de África y con el golpe de Estado de 1974 (la guerra colonial en Angola, Mozambique y Guinea-Bissau fue el pretexto para la 'Revolución de los Capitanes' de abril de ese año) muchos portugueses comenzaron a interrogarse sobre el sentido de las "misiones". Gracias a un esfuerzo teológico y pastoral durante los últimos 25 años, estamos superando el conflicto.

La Iglesia conoció momentos difíciles en la historia del país, a causa de fuertes corrientes anticlericales en la sociedad portuguesa.

El período postrevolucionario fue dificilísimo para Portugal. El país se atrasó considerablemente en relación con Europa, considerada siempre por el gobierno dictatorial de Salazar como un peligro: de ahí provenían los vientos de las ideas nuevas. Con la consolidación de la democracia en los años '80 se pensó pedir la adhesión a la Comunidad Europea. Portugal es hoy una de las parcelas más pequeñas de esa macroestructura política, social y económica. En general, a pesar de muchas voces críticas y de los nostálgicos del Imperio Africano, se valora positivamente nuestra integración en Europa... a espaldas de la cual hemos vivido durante siglos.

De lo dicho se desprende algo de la especificidad del caso portugués en el contexto de Europa. Durante siglos vivimos en contacto con otros pueblos. La lengua portuguesa es hablada por más de 200 millones de personas (la población portuguesa es de cerca de 10 millones en una superficie de casi 90.000 km2). Nuestra convivencia con otros pueblos fue casi siempre pacífica y tolerante.

2. Situación de la Iglesia

Hasta el Concilio, la Iglesia en Portugal sufría de los males de la Iglesia en su conjunto: el miedo ante la modernidad y, en el caso portugués, la incapacidad de jugar una función profética en un régimen que la favorecía incluso en su actividad misionera. Era todavía mucho una Iglesia jerárquica, de poder, que conoció momentos difíciles en la historia del país, a causa de fuertes corrientes anticlericales en la sociedad portuguesa.

Aunque todavía se conserven muchas de esas características de una Iglesia de poder, sobre todo en el norte del país, la sociedad portuguesa pasa estos años por una cierta 'des caracterización=. Con la integración en Europa y la apertura de las fronteras asistimos a una rápida asimilación de los nuevos modelos de vida. El éxito económico es hoy para la inmensa mayoría de los portugueses el único gran ideal de vida. Tal cambio fue muy rápido y la Iglesia no ha encontrado aún el modo de afrontarlo.

La Iglesia continúa manteniendo una pastoral arcaica, sacramentalista, acomodada sólo a los que van a la Iglesia. Aparece poco pascual y poco misionera. En los discursos de los responsables se vislumbran, aquí y allá, señales de resignación y gran falta de creatividad. En casi todas las diócesis del país, el promedio de edad de los agentes pastorales está cerca de los 70 años. Desde tiempos inmemoriales, hemos tenido una Iglesia centrada en los ministerios ordenados (clerical por consiguiente); la respuesta del laicado hoy es lentísima. La gran mayoría de los católicos portugueses se distinguen por su gran ignorancia de la Biblia y de las fuentes de la fe cristiana. Se practica una fe sociológica muy poco personalizada. Hay un gran campo abierto a las 'sectas'.

Con la secularización galopante de los últimos años, la familia ha resultado la más afectada. Portugal es uno de los países donde no hay crecimiento demográfico. Los jóvenes cuestionan con vehemencia los valores morales del pasado. Aquí y allá se manifiestan en la sociedad señales de violencia, así como el revivir del nacionalismo exagerado. En medio de todo esto, la Iglesia aparece muchas veces como defensora de una sana convivencia. Cuando surgen conflictos con la mentalidad reinante o con la ideología del gobierno, no siempre en línea con los valores del Evangelio, la voz de la Iglesia es respetada. De hecho, no existe confrontación entre el poder político y la Iglesia.

En síntesis, la mayor dificultad que experimenta la Iglesia en Portugal en su actividad pastoral es de la de llevar su mensaje evangelizador a la gran mayoría de los portugueses, o indiferentes a la propuesta de salvación que nos incumbe anunciar... o desilusionados por un cristianismo de tradiciones y procesiones, intimista e incapaz de presentarse como alternativa de mejor cualidad de vida.

3. El servicio misionero de la SVD en esta Provincia

3.1 Comienzo en Portugal

La fundación de la SVD en Portugal tiene un carácter curioso sobre el cual no se ha reflexionado: los primeros verbitas que llegaron a Portugal provenían de una antigua colonia portuguesa: Brasil. Después llegaron otros de varios países de Europa. Desde el comienzo hubo una gran internacionalidad. Pero, no siempre fue debidamente entendido el "caso portugués". La Congregación vino a Portugal en 1949 para buscar vocaciones y para formarlas para la misión. Hoy sabemos que fue la pérdida de nuestras casas en el este europeo, después de la II Guerra Mundial, lo que movió al superior general a decidir la apertura de la SVD en la península ibérica.

La Iglesia local nos acogió bien. Hoy reconocemos, sin embargo, que cometimos algunos errores de implantación: en un país pobre y sin una efectiva inserción popular, construimos grandes casas. La imagen que proyectaba la SVD era la de una gran empresa multinacional. Todavía hoy sufrimos los efectos de esos errores iniciales. Otro error primario: de los primeros verbitas portugueses, casi todos permanecieron en Portugal.

Durante años, muy ocupados con la administración de nuestras casas y con centenares de alumnos estudiando en nuestras escuelas, no nos interrogamos sobre la calidad de nuestra presencia en la Iglesia local. Las relaciones con los párrocos no eran amistosas, pero tampoco fueron conflictivas. Desde el final de los años 80 hemos intentado encontrar respuesta a algunas de estas preguntas fundamentales: ¿Cuál es nuestra misión aquí? ¿Qué contacto tenemos con la Iglesia local? ¿Qué relación se da entre nosotros y Europa?

3.2 Situación actual

En la fase actual de nuestra presencia en Portugal y gracias a los impulsos del último capítulo general podríamos decir que intentamos evitar rupturas con el pasado y que procuramos avanzar por caminos nuevos.

POR
Asignados a la Provincia

Clérigos 19
Hermanos 3
En Votos Temporales 7

Total

29

Edad promedio

48,6
Extranjeros (%) 34,5
Nacionalidades 9


Distribución del Personal
en votos perpetuos (%)

Ministerio Parroquial 10,0
Escuelas e Educación 5,0
Apostolados especiales 25,0
Ap. Vocac. y Formación SVD 15,0
Administración e apoyo SVD 27,0
Estudios y Orientación Cultural 0,0
Jubilados y enfermos 10,0
Otros 5,0

No cerramos ninguna de nuestras casas. Hicimos grandes esfuerzos de adaptación, dentro de un sentido de polivalencia, para poder responder a las exigencias de una pastoral vocacional renovada y a los deseos de la Iglesia local. Tenemos las estructuras necesarias para recibir a grupos, para dar retiros, organizar congresos y semanas de estudio. En Guimaraes y Tortosendo tenemos varios adolescentes y jóvenes haciendo un camino vocacional con nosotros. Uno u otro hermano está libre para la animación misional en las parroquias.

Siguiendo el ejemplo de otros institutos y de varias diócesis de Portugal, optamos por poner a disposición 2 hermanos para el SEF (seminario en familia). En estos momentos un pequeño grupo de jóvenes y adolescentes hacen un camino con nosotros en el SEF.

Respondiendo a las exhortaciones del último capítulo general decidimos adaptar un sector de la casa de Guimaraes para el CAVIM (Centro Académico Vimaranense). Uno está libre para este servicio del campo universitario.

En esta misma línea de búsqueda de pistas nuevas, hemos aceptado el desafío de ir a Baixo Alentejo/Almodóvar, una zona pastoral vasta y difícil donde nos hemos hecho cargo de 8 parroquias, en las que hay que rehacer casi todo. Por ahora, Almodóvar está bajo el cuidado de dos hermanos, pero se necesita urgentemente un tercero apto para un trabajo lento y exigente.

La Provincia ha estado atenta al trabajo en conjunto en línea con la animación misionera llevada a cabo por los institutos "ad gentes". Cada año se organizan 4 ó 5 semanas de trabajo en equipo. Estuvimos siempre presentes. Participan unos 12 institutos.

Un valioso servicio a la Iglesia local lo ofrecen dos profesores en las facultades de teología (Universidad Católica de Lisboa y Porto, Facultad de Filosofía de Braga).

La colaboración con la Provincia de España es casi ejemplar a varios niveles. Con Italia, España y Austria asumimos la responsabilidad del proyecto Rumania.

Ha crecido entre nosotros la conciencia de Europa, campo de trabajo SVD, hay también mayor sensibilidad para la vocación del Hermano, se intenta hacer una cierta planificación del personal, la internacionalidad es considerada por todos como una bendición. La Provincia ha consolidado su estabilidad financiera, gracias a una administración inteligente de sus limitados recursos.

4. Prioridades y perspectivas

Como ya se señaló, los portugueses, siendo europeos, no tenemos el corazón en Europa. El Atlántico fue el escenario donde se desarrolló nuestra aventura. Hoy tenemos que mirar con otros ojos a Europa y nuestra realidad. El consumismo, la secularización y la aparición de la cultura de insolidaridad, la consecución del éxito a cualquier precio son otros tantos desafíos para los cuales no estamos bien preparados.

La gran mayoría de los católicos portugueses practica una fe sociológica muy poco personalizada.

Nuestra relación con los laicos es todavía muy deficiente. Hay esfuerzos en tal sentido (los encuentros de formación para nuestros colaboradores, la fiesta de los padres de nuestros misioneros, algunos retiros, contacto con la AAVD : asociación de Antiguos Alumnos del Verbo Divino), pero, a este respecto, aún tenemos mucho camino por andar.

Hay algunos sectores de la Provincia que tienen poco dinamismo. Hay mucho individualismo e improvisación. Falta sentido profesional y no damos la necesaria formación a varios miembros encargados de áreas importantes de trabajo. Dada la tradición portuguesa en la historia de la evangelización, nuestras comunidades cristianas son un campo abierto a la animación misionera. Del mismo modo, las escuelas públicas, con las que se da una hora semanal de religión y moral y cuyos profesores nos reciben gustosamente, son otro campo abierto. También para esto necesitamos alguien a tiempo pleno.

Con nuestra ida a Almodóvar y con el servicio a los universitarios en Guimaraes, se ha mejorado nuestra imagen de misioneros del Verbo Divino en Portugal. Es preciso que nos libremos del estrecho mundo de nuestras casas.

Otro sector que en los últimos años fue adquiriendo importancia creciente entre nosotros es el de la justicia y paz. A través de él hemos ganado respetabilidad ante la opinión publica, de los mass media y de la Iglesia. La Provincia, con todo, no ha tenido capacidad para responder de manera semejante al desafío de la pastoral bíblica, por falta de alguien preparado.

Uno de nuestros mayores desafíos es la deficiente vida espiritual en la Provincia. Varios miembros sienten dificultad para vivir en profundidad el sentido de su consagración al Reino. Esto se refleja mucho en el trabajo de formación con los jóvenes. Deberíamos estar espiritualmente más despiertos, más anclados en la Palabra de Dios, más sensibles a los grandes desafíos de una sociedad en profundos cambios y confrontada con una secularización que nos exige nueva creatividad y mayor entusiasmo en la entrega al reino de Dios.

Un sector que en los últimos años fue adquiriendo importancia creciente entre nosotros es el de la justicia y paz. A través de él hemos ganado respetabilidad ante la opinión publica, los medios de comunicación y la Iglesia.